| Son las primeras en dar la cara. En un abrir
y cerrar, ellas nos dan paso a otro mundo: el hogar de puertas adentro.
Son las que dan la pauta de entrada, silenciosas, hermosas y celosas
guardianas de sus dominios puertas de seguridad, aíslan y
se convierten en parte de ellos mismos (pintadas, lacadas, barnizadas).
Son admiradas tanto desde fuera como desde dentro (1 hoja, 2 hojas,
ciegas, con cristaleras, con fijos a uno o ambos lados, con montante
cuadrado o en arco rebajado).
Ocupan el lugar más privilegiado de la casa, el principal.
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