Si va a dedicarse al bricolaje, podrá
ahorrarse mucho dinero si se acostumbra a tener en casa algunas herramientas
básicas. Las más elementales son:
»
Un taladro eléctrico, con juego de brocas para madera,
metal, piedra y mampostería.
» Un
buen martillo. Escoja mejor uno de uña (para sacar clavos),
de tamaño pequeño-mediano.
» Un
juego de destornilladores: uno pequeño para trabajos eléctricos,
uno de tamaño medio para tornillos de ranura cruzada
y uno normal con un mango amplio. Es imprescindible también
un destornillador de estrella y otro de punta corta.
» Una
rasqueta. Lo ideal es una rasqueta combinada, con diferentes formas
en sus lados.
» Tijera,
llave inglesa, juegos de fijación como clavos, tornillos
y tacos. Incluya también unas tenazas para arrancar clavos
y cortar alambres de hierro y unos alicates para aflojar o paretar
piezas.
» Un
serrucho. Los hay para cortar metal, madera o para trabajos más
finos en madera (sierra para cortar espigas).
» Guantes
de goma, para trabajos con pinturas, disolventes y barnices.
» Juego
de brochas y rodillos para pintar, junto a trapos viejos, cinta
adhesiva de pintor, aguarrás y lijas.
» Cinta
aislante para trabajos de electricidad.
» Cola
blanca de carpintero y aguarrás.
En el bricolaje todas las precauciones son pocas. Tenga cuidado
en el manejo de las herramientas y sea especialmente prudente con
la electricidad y herramientas de corte.
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