La sed china de madera amenaza los bosques de los países vecinos
China debería practicar su proclamada defensa del medio ambiente con los países pobres y cesar el comercio ilegal de madera con Myanmar, que desarrollan cientos de empresas chinas y beneficia también a la guerrilla local, denunció hoy la organización ecologista Global Witness.
Sólo en el pueblo chino de Pien Ma, en la frontera con Myanmar, hay registradas más de 100 empresas chinas dedicadas a la tala, transporte y compra de los troncos de madera birmana, incluida la preciada teca, frente a las 4 compañías existentes en 1984.
"El alto el fuego acordado por la Junta Militar (que gobierna en Myanmar) y los grupos guerrilleros locales coincidió con la conversión de China en el primer socio del empobrecido país, en un comercio que se elevará en 2005 a 1.500 millones de dólares", según revela Global Witness en un comunicado difundido hoy.
Una ley prohibió en 1998 la tala de árboles en China, dos años después que en la provincia de Yunnan, vecina de Myanmar, "pero al otro lado de la frontera desaparecen los árboles en manos chinas y la población no se beneficia de un comercio de 250 millones de dólares, el 95 por ciento ilegal", insistió la organización.
Según la ONG, la comunidad internacional no presta atención a lo que sucede, como tampoco la Junta Militar, que firmó con Pekín un acuerdo de comercio transfonterizo en 1988 y con la que el ex presidente Jiang Zemin estableció siete documentos de cooperación, incluida la explotación de recursos naturales.
"La Comisión Europea y los Estados miembros de la UE tampoco se han decidido a actuar, aunque el Consejo Europeo en octubre de 2004 expresó su apoyo a programas para abordar "el problema de tala no sostenible y excesiva en Burma", indica Global Witness.
Según la organización, que vigila la explotación de los recursos naturales en el mundo, hay evidencias de que se "contravienen las leyes y los compromisos de Pekín con el respeto al medioambiente".
Aunque en 2001 Pekín se comprometió a fortalecer su colaboración para afrontar las violaciones de la leyes forestales en la zona, "unos cuantos empresarios chinos, respaldados por autoridades locales, impiden el avance de las iniciativas", explica.
Los grupos que lucharon por la independencia, el NDE (Ejército Democrático Nacional), KIA (Ejército por Independencia de Kachín) o KIO (Organización por Independencia de Kachín), entre otros, tienen interés económico por sus acuerdos con las empresas chinas, ya que el alto el fuego de 1987 no reconoce al ministerio de Recursos Forestales como administrador.
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) denunció reiteradamente que la importación de madera por China supone una amenaza para los bosques mundiales y que "más de la mitad" de la madera importada procede de países con sobreexplotación forestal y tala y comercio ilegal de árboles cortados como Rusia, Myanmar, Indonesia y Malasia.
El director del programa forestal del WWF en China, Zhu Chunquan, señaló que el país "pronto liderará el mercado mundial de madera", e instó a hacer esfuerzos para "salvaguardar los bosques".
Según cifras oficiales publicadas en septiembre, China sustituirá en 2005 a Italia como primer exportador mundial de muebles, si alcanza los 13.000 millones de dólares de ventas después de superar los 6.446 millones de dólares en el primer semestre, un 32,5 por ciento más que el mismo período del 2004.
El incremento de envíos de muebles chinos en el primer semestre del 2005 superó el 60% hacia la Unión Europea (UE), EEUU, algunos países de Africa y de Oceanía, y las exportaciones totales de muebles en 2003 fueron de 7.324 millones de dólares frente a 5.377 millones de dólares en 2002.
Expertos independientes llamaron la atención por la excesiva expansión de la industria manufacturera china del mueble que, afirman, puede atraer conflictos comerciales con países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
"China necesita industrias para crecer y general ingresos pero esta es una solución a medio plazo, porque al ir desapareciendo los bosques, los costes aumentan y la propia industria (de tala) comienza a sufrir", indicó Susanne Kempel, de Global Witnes.
En 2003, China importó 797.848 metros cúbicos de contrachapado por valor de 355.124 millones de dólares y 25,45 millones de metros cúbicos de planchas de madera por 2.447 millones de dólares.
Rusia, con 14,4 millones de metros cúbicos fue el primer exportador de troncos y planchas de madera a China en 2003, seguido de Malasia 2,9 millones, Nueva Zelanda 1,9 millones, Papúa Nueva Guinea 1,3 millones, Gabón 941.554, Myanmar 862.958 y Guinea Ecuatorial 510.843 metros cúbicos.
Fuente: Infurma
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